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El Rol del Avalista en un Préstamo: Compromisos y Precauciones

El Rol del Avalista en un Préstamo: Compromisos y Precauciones

25/01/2026
Maryella Faratro
El Rol del Avalista en un Préstamo: Compromisos y Precauciones

En el camino de la vida financiera, asumir la responsabilidad de un aval puede convertirse en un acto de profunda solidaridad y compromiso. Convertirse en avalista implica acompañar a otra persona en un momento crucial, aportando una garantía que avala su futuro y seguridad económica. Muchas veces, familias, amigos o socios deciden ofrecer su apoyo, impulsados por la emoción del momento. Sin embargo, es vital comprender que la firma no es un mero trámite, sino un compromiso que puede perdurar durante años.

Ante la posibilidad de que el deudor principal no cumpla con sus pagos, el avalista se convierte en protagonista de un escenario en el que la confianza y la responsabilidad se entrelazan. Por ello, conocer a fondo sus responsabilidades y el marco legal vigente es indispensable para proteger tanto el patrimonio personal como el bienestar de quienes confían en nosotros. Prepararse adecuadamente puede transformar este acto de confianza en una experiencia segura y positiva.

¿Qué es un avalista?

Un avalista, también conocido como fiador, es la persona que se compromete ante el acreedor a responder por la deuda de un deudor principal en caso de incumplimiento. Esta figura actúa como garantía adicional para la entidad financiera, ofreciendo una red de seguridad que facilita la aprobación de préstamos, hipotecas o líneas de crédito.

En la práctica, el avalista se convierte en codeudor, con la obligación de cubrir el saldo pendiente del préstamo, las cuotas mensuales y los intereses. Allí donde el solicitante carece de solvencia suficiente, el avalista permite alcanzar la financiación deseada. No obstante, su responsabilidad alcanza tanto los bienes presentes como futuros, por lo que su implicación debe ser analizada con rigor.

Marco Legal y Derechos Fundamentales

En España, el avalista está regulado por los artículos 1822 a 1853 del Código Civil, que establecen las condiciones y alcances de esta figura. El beneficio de excusión legalmente reconocido confiere al avalista el derecho de exigir al acreedor que agote primero las vías de cobro contra el deudor principal, salvo renuncia expresa.

  • Derecho de repetición: derecho de repetición frente al deudor, para reclamar lo pagado.
  • Solidaridad: en contratos bancarios, el avalista puede ser requerido de forma directa.
  • Información: la orden EHA/2899/2011 y el TRLGDCU obligan a detallar riesgos y cláusulas.

En ciertos territorios, como Cataluña, la Agència Catalana del Consum exige que se informe de cualquier modificación contractual que afecte al aval. La transparencia y el consentimiento informado son pilares esenciales para evitar cláusulas abusivas y sorpresas en el futuro.

Compromisos y Consecuencias

Asumir el rol de avalista implica un firme compromiso económico. En virtud de esta garantía, el fiador cubre el pago de la deuda, en caso de impago total o parcial, incluidos intereses, comisiones y gastos asociados. Este compromiso puede prolongarse durante todo el plazo del préstamo, incluso si el deudor regulariza su situación de forma intermitente.

La inscripción en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) significa que la operación aparecerá en el historial crediticio del avalista. Ello puede imponer límites al aval solidario en futuras solicitudes de cualquier tipo de financiamiento, pues las entidades evaluarán el riesgo acumulado antes de otorgar nuevos créditos.

Además, la figura del avalista suele afectar tanto a la vida diaria como a planes de largo plazo. El riesgo de perder bienes, desde la vivienda habitual hasta vehículos o activos financieros, convierte esta decisión en un punto de inflexión que requiere responsabilidad y previsión. En última instancia, el avalista responde con su patrimonio presente y futuro, lo que puede traducirse en embargos o limitaciones significativas a sus derechos patrimoniales.

Requisitos para Asumir el Papel de Avalista

Antes de comprometerse, es fundamental comprobar que el perfil financiero del avalista cumpla con ciertos estándares. La entidad bancaria valorará:

  • Ingresos estables y suficientes para cubrir las cuotas en su totalidad.
  • Patrimonio libre de cargas excesivas y valoración de bienes disponibles.
  • Historial crediticio sin impagos, reflejado en la CIRBE y centrales de riesgos.
  • Capacidad legal para firmar contratos y legitimidad del documento de aval.

Cumplir estos requisitos no basta; también es esencial entender las implicaciones de cada cláusula y limitaciones, así como la posibilidad de conocer a fondo sus responsabilidades antes de aceptar formalmente.

Precauciones y Recomendaciones Prácticas

Convertirse en avalista requiere considerar tanto el escenario más optimista como el peor de los casos. Para ello, se aconseja:

  • Leer detenidamente el contrato de préstamo y la documentación complementaria.
  • Exigir que la responsabilidad quede limitada a un importe o plazo concreto.
  • Verificar la solvencia real del deudor y su nivel de compromiso.
  • Recurrir a expertos en derecho bancario para solicitar asesoría legal especializada.
  • Reclamar la nulidad de cláusulas abusivas amparándose en el TRLGDCU si existen indicios.

Este enfoque preventivo no solo minimiza riesgos, sino que fortalece la relación de confianza entre las partes. Con un análisis detallado, es posible transformar la figura del avalista en un soporte sólido, evitando sorpresas que puedan derivar en conflictos o pérdidas patrimoniales.

Asumir la condición de avalista es una muestra de compromiso y empatía, pero también un reto que exige planificación, información clara y prudencia. La buena planificación y la transparencia en la comunicación pueden convertir este acto de apoyo en una experiencia enriquecedora y segura.

Si estás considerando avalar a un familiar, amigo o socio, recuerda que la información y la prevención son tus mejores aliados. Un aval bien estructurado y limitado protege tu patrimonio y refuerza el valor de la solidaridad económica que sustenta los proyectos compartidos.

Maryella Faratro

Sobre el Autor: Maryella Faratro

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