Comprender el ROIC no solo fortalece el análisis financiero, sino que impulsa decisiones estratégicas basadas en valor real.
El Return on Invested Capital (ROIC) mide la eficiencia con la que una empresa genera ganancias a partir del capital invertido. Expresado como porcentaje, este indicador revela si una organización crea valor para sus accionistas o si, por el contrario, está destruyendo recursos.
Al considerar tanto la deuda como la equidad, el ROIC utiliza valores contables del balance general para enfocarse en la eficiencia operativa verdadera, evitando fluctuaciones de mercado que pueden distorsionar otros ratios.
La fórmula estándar del ROIC es:
ROIC = NOPAT / Capital Invertido Promedio
Donde:
Para mayor precisión, se recomienda usar el promedio entre el capital al inicio y al cierre del período.
Otra manera de descomponer la métrica es:
ROIC = (NOPAT / Ventas) × (Ventas / Capital Invertido), donde el primer término mide el margen de beneficio y el segundo la rotación de capital.
Ejemplo práctico: si una compañía presenta un NOPAT de 100 y un capital invertido promedio de 500, el ROIC sería 20%.
Comparar el ROIC con métricas similares permite identificar fortalezas y debilidades operativas:
Un ROIC que supere en al menos 2% al WACC indica creación de valor, mientras que uno inferior en igual magnitud sugiere destrucción de valor.
Las empresas con ventajas competitivas sostenibles tienden a mantener ratios elevados:
También es útil calcular el ROIC incremental, que mide el retorno de nuevas inversiones, como la construcción de una planta o la adquisición de maquinaria.
El ROIC se emplea en diversos contextos para guiar decisiones y optimizar recursos:
Firmas de inversión de renombre incorporan ajustes adicionales, por ejemplo, considerando el efectivo excedente como parte del capital invertido.
Aunque poderoso, el ROIC requiere ajustes en situaciones especiales:
Empresas con holdings no operativos o con fluctuaciones de activos fijos pueden necesitar modificaciones en el cálculo del capital invertido.
Además, al usar valores contables, no refleja cambios inmediatos en el valor de mercado de los activos.
El ROIC es una herramienta esencial para medir la efectividad del capital empleado, ofreciendo una visión clara de la creación de valor y de la eficiencia operativa.
Al adoptar una metodología rigurosa y considerar ajustes cuando sea necesario, las empresas e inversores pueden tomar decisiones fundamentadas, maximizando el rendimiento y asegurando un crecimiento sostenible.
Referencias